Saber que una obra ha ido mal cuando ya ha terminado no sirve de nada. Lo que sirve es verlo a mitad, cuando todavía se puede hablar con el cliente o apretar el gasto.
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Lo que has cobrado lo sabes; lo que te ha costado, no.
Cada obra suma sus facturas, sus gastos imputados, las horas fichadas y las nóminas repartidas por los días que cada uno estuvo allí. La mano de obra suele ser el mayor coste: sin ella, el margen que ves no es el que tienes.

Cobras por hitos y llevas la cuenta en la cabeza.
Cada obra tiene sus hitos, con su importe y su fecha. Cuando toca uno, se factura desde ahí sin recalcular nada, y lo que queda vivo se ve de un vistazo.

El presupuesto lo firmaron hace un mes y la obra sigue sin existir en ningún sitio.
Cuando el cliente firma, la obra se crea sola con sus datos. No hay que volver a teclear nada, que es la promesa entera de Treyton: el dato se escribe una vez.

Los informes los haces en una hoja de cálculo el domingo.
Rentabilidad por obra, por cliente y por trimestre, con el IVA y el IRPF que llevas acumulados. Sin exportar nada ni cruzar columnas.

Sí. La palabra cambia con tu oficio: un reformista ve «obras», un abogado «expedientes» y un fisio «sesiones». El motor es el mismo.
Por los días laborables de cada asignación. Los céntimos cuadran exactamente, porque un reparto que pierde céntimos descuadra el gasto que alimenta tu Modelo 130.
Para que no te lleves sorpresas, esto no lo hace:
No hace mediciones ni presupuestos por partidas de base de preciosEso es Presto o Arquímedes, y hacen falta con proyecto de arquitecto. Treyton empieza cuando ya sabes qué vas a cobrar.
No planifica con diagramas de dependencias entre tareasHay hitos con importe y fecha, que es lo que se usa en una reforma de tres meses. Un Gantt con dependencias es para otra escala de obra.
No reparte los costes indirectos de tu empresa entre las obrasEl alquiler de la nave o tu propia cuota de autónomo no se imputan solos a una obra. Hacerlo mal daría un margen inventado, y preferimos uno verdadero aunque falte una pieza.
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